Archivo mensual: diciembre 2010

Las 10 mejores películas de 2010

Cierro 2010 con la lista de las 10 mejores películas del año, un año bastante flojo en general con apenas un puñado de films que merezcan la pena. Son las películas estrenadas en 2010 en salas comerciales.

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10. You will met a tall dark stranger (Conocerás al hombre de tus sueños) Woody Allen

Ey, Woody, otra vez tú

Todos los años en la cita anual con el nuevo film del genio de Manhattan, la pregunta es la misma: ¿será una obra maestra o una más? En esta ocasión es una más, pero la cuestión es que la “mediocridad” de Allen (si es que se puede llamar así) supera a la mayoría de películas del año. Esta vez nos trae una película coral donde la ligereza del tono contrasta con lo profundo del mensaje: sólo los tontos son felices.

“Woody Allen divierte. (…) otro recital de inteligencia y lucidez (…) comprensión de todos los anhelos, miedos, miserias, engaños y grandezas de la condición humana.” (Carlos Boyero: Diario El País)

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9. Scott Pilgrim VS The World, Edgar Wright

La comedia romántica 2.0

La apuesta es la siguiente: Michael Cera encarna a un freak que se enamora de una chica y para conquistarla tiene que luchar a ritmo de videojuego contra sus siete malvados ex-novios orquestados por Jason Schwartzman. Edgar Wright sabe combinar a la perfección la estética de cómic, el punk-rock, los videojuegos, el humor irreverente… y el resultado es un éxito rotundo. Aplaudida por la crítica, sin embargo, un fracaso en taquilla.


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8. Elisa K, Judith Colell y Jordi Cadena

Lección de cine

Elisa, es una niña de 11 años a la que le sucede algo terrible que quedará en el olvido hasta que 14 años después recuerda lo ocurrido. Y con este guión dos realizadores nos traen un ejercicio de estilo espectacular: en una primera parte nos cuenta el pasado con necesario blanco y negro, planos largos y estáticos que contrastan con una segunda parte en la que el color, la cámara al hombro y el nervio se adueñan del film.

“Cadena y Colell cuentan la historia con un pudor extraordinario, un uso magistral de la elipsis y un cuidado extremo de la puesta en escena (…) es un ejemplo magnífico de cine de autor moderno” Puntuación: **** (sobre 5)” (M. Torreiro: Fotogramas)

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7. Toy Story 3, Lee Unkrich

Juguete maestro

Pixar, esa fábrica de sueños (y de buenas películas) que se sacó de la manga Steve Jobs (CEO de Apple) no deja de sorprendernos. Esta vez cierra la triología de su buque insignia Toy Story. Un espléndido guión, con personajes esenciales y un sentido del ritmo y la acción espectacular. Pixar no deja de dar motivos para que una película de animación sea nomidada en los Oscar a mejor película, he aquí una obra maesta.

“El fantasioso universo de Pixar se apropia aquí de la pegada emocional de una obra de Tennessee Williams (…) una serie de trepidantes secuencias de acción convierten la película en una especie de versión cartoon de ‘La gran evasión’ (…) Puntuación: ***** (sobre 5)” (Nando Salvá: Diario El Periódico)

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6. Bon Appétit, David Pinillos

Bittersweet film

Un cocinero bilbaíno (Unax Ugalde) se traslada a Zurich para trabajar en un reputado restaurante y dar un paso más en su trayectoria. En este contexto  se plantea una telaraña amorosa que recuerda a “El apartamento” de Wilder, pero que se desarrolla por un camino dispar. Con un ritmo ágil, se desenvuelve con una naturalidad sorprendente, la trama discurre en su tiempo, sin prisas y deja disfrutar tanto de la amalgama de idiomas como del camino psicológico y físico que recorren los personajes. Una historia personal, atípica y a la misma vez universal. Una coproducción europea atípica en España. Una muy buena ópera prima, con un final idóneo donde la música de Sigur Ros pone la guinda al pastel.

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5. Buried (Enterrado), Rodrigo Cortés

El milagro es español

93 minutos en un ataúd. La película más atípica y arriesgada del año que ha arrasado por todo el mundo es española, la firma Rodrigo Cortés y los dos motivos de su éxito son tan viejos como el propio cine: un buen guión y una buena dirección. El guión de Chris Sparling llevaba años rodando por Hollywood con muy buenas referencias pero sin nadie que se atreviese a rodarlo, consigue mantenerte en tensión todo el film, con giros de guión muy creíbles pero le falta valentía a la hora de posicionarse y mandar algún tipo de mensaje. En cuanto a la dirección Cortés ofrece un recital de recursos cinematográficos y demuestra todo lo que se puede hacer en un espacio tan minúsculo, quizá le falta algo de sosiego (supongo que por no querer aburrir) y le sobra música que enfatiza demasiado las acciones. Hitchcockiana hasta en los títulos de crédito.

“Un ejercicio de talento cinematográfico que asombraría al propio Hitchcock (…) con un sarcasmo trágico y un punto exagerado que resulta tan entretenido y visual como una carga de indios en un western. (…) Reinolds realiza un trabajo sobrehumano (…) Puntuación: **** (sobre 5)” (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

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4. The Ghost Writer (El escritor), Roman Polanski

El artesano del cine

Dice Roger Ebert, crítico americano, que Polanski recuerda a los directores del pasado que destacaban por su artesanía y no por sus trucos. Aquí lo vuelve a demostrar, nos ofrece un thriller político tan bien realizado, tan perfecto que parece fácil. Con una trama enrevesada y perturbadora que sin embargo no es lo más destacable del film ya que la factura general releva este aspecto a un segundo plano. Es un cine clásico, redondo, para sentarte y disfrutar, una de esas películas que sin ser ruidosas te recuerda aquello de “que grande es el cine”.

“Un ‘thriller’ de aire ‘hichcockiano’ con el declarado empeño de no molestar. Con pulso, pero sin alardes, (…) tan efectiva como, fuera pretensiones, bien hilada”. (Luis Martínez: Diario El Mundo)

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3. Balada triste de trompeta, Alex de la Iglesia

Maldita España bastarda

Seguramente la película más polarizada -y polarizadora- del año. O la amas o la odias, o te parece una obra de arte o te parece un despropósito. A mi me enamoró. Alex de la Iglesia nos trae un retrato brutal de las dos Españas, un film sesgado y personal, en el cual dos payasos se disputan el amor de una trapecista.

La película comienza con un epílogo en la Guerra Civil, donde un indisciplinado batallón republicano recluta a los payasos de un circo para combatir. Se produce excesiva escena de acción que concluye con uno de los payasos arrestados (Santiago Segura), el hijo de este va a visitarlo a la carcel dónde se produce un diálogo clave “Tú, hijo mío, no podrás ser payaso tonto, te han robado la infancia, tendrás que ser payaso triste: ¡venganza! ¡venganza!” Y es ahí donde se configura Javier el payaso triste que encarna a una España robada, que no fue, y que no le quedó mas que el deseo de venganza.

Tras unos magistrales títulos de crédito que resumen la dictadura,  los dos payasos – las dos españas- luchan por el amor de la trapecista (que simboliza a la propia España). Flojea en la continuidad del guión que no sabe hilar un recital de secuencias excesivas y brutales,  donde se combina el humor con las armas de fuego y en el que hay diálogos antológicos como cuando el payaso triste se encuentra al comando etarra tras el atentado de Carrero Blanco y les pregunta “¿y vosotros de que circo habéis salido?”

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2. Shutter Island, Martin Scorsese

No diga maestro, diga Scorsese

¿Por qué ha hecho tan poco ruido esta película? ¿Por qué no está en las quinielas de todos los premios? ¿Es que Scorsese nos tiene mal acostumbrados? Auténtica obra maestra de Martin Scorsese dónde todo funciona, desde el guión hasta la magnífica interpretación de Leonardo Di Caprio.

La película nos encierra en una isla y nos adentra en la cabeza de Teddy Daniels, un agente federal que llega a la isla/prisión/manicomio para investigar una desaparición, en un viaje trepidante donde nada es lo que parece y donde la tensión psicológica se adueña del film.

Esta tavesía por los fantasmas de Di Caprio recuerda mucho a la sobrevalorada Origen (Inception, Nolan), con la diferencia de que Scorsese imparte magisterio a la hora de rodar los sueños convirtiéndolos en un espectáculo visual y surrealista que deja en muy mal lugar a los efectistas y tramposos sueños que formula Nolan.

“Tiene uno de los guiones más sorprendentes que se recuerdan (…) Magnífica interpretación de DiCaprio (…) La mezcla de terror gótico con lujosa serie B y con terrible drama semioculto es brutal” (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

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1. The social network (La red social), David Fincher

Una tragedia griega. Me gusta.

En teoría el film trata sobre el nacimiento del Facebook, sobre su fundador Mark Zuckenberg, en teoría… En la praxis el guionista Aaron Sorkin, no ha escrito  “una peli sobre el facebook” ha escrito una obra shakespiriana, una obra sobre el bien y el mal -como conceptos no absolutos-, sobre la amistad, el amor, la traición… esto es una tragedia griega.

Y por si el mejor guión del año no bastase para encumbrar a este clásico instantáneo, da la casualidad que en la dirección está uno de los virtuosos del cine actual: David Fincher. El proclamado por la crítica como sucesor de Coppola realiza con espectacular habilidad controlando los rítmos y los compases de una manera casi excitante. Utiliza el tiempo narrativo para mostrar puntos de vista, contextos y personajes. Hay que destacar también la mejor banda sonora del año compuesta por Trent Reznor y las grandes actuaciones encabezadas por Jesse Eisenberg.

La red social se sirve del cine clásico para definir una época, una generación, tanto social por el retrato que configura, como cinematográfica por volver a demostrar cuales son los elementos para hacer auténtico cine.

“Estamos delante de una obra maestra o, si se prefiere, de una de las películas más estimulantes de los últimos años. Fincher hace algo más que narrar una historia de nuestros días al ritmo casi perfecto que envenena el guión de Aaron Sorkin.” (Luis Martínez: Diario El Mundo)

“Es más que la película del año: ‘The Social Network’ también define la década (…) una moderna ‘Rashomon’ que te tendrá clavado a la butaca (…) Puntuación: **** (sobre 4)” (Peter Travers: Rolling Stone)

“Un clásico instantáneo (…) Fincher se rinde a la maestría del guión (…) En términos de pirotecnia técnica es la película más modesta que ha hecho. Quizá por eso mismo, tal vez sea la mejor. (…) Puntuación: ***** (sobre 5)” (Nando Salvá: Cinemanía)

“Si hubiera justicia, La red social, sería la película que más ‘oscars’ se llevaría en la próxima edición. Nolan pone en ese tapete la efectista Origen y Fincher saca su jugada: en cualquier esquina del siglo XXI hay tragedias griegas que contar. Coppola la habrá visto emocionado, levantando el dedo para señalar a su sucesor. Nolan, aprende.” (Gregorio Belinchón: El País)

 

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Las 10 mejores fotografías de 2010

Bajo una amplia diversidad de criterios: estéticos, contenido implícito, explícito, instantaneidad, unicidad… Estas son bajo mi punto de vista las diez mejores fotografías de este año que acaba.

Nota: Todas están sacadas de la galería “The Big Picture” que ha recogido las instantáneas mas importantes del 2010 y que puedes ver íntegras aquí, aquí y aquí.

10. Tragedia en el petróleo, Jiang Hee / Greenpeace / REUTERS

En el mar cubierto por una gruesa capa de petróleo, dos bomberos chinos, Zheng Zhanhong (centro) y Han Xiaoxiong (superior derecha) intentan rescatar a su compañero Zhang Liang (sólo la mano visible) de ahogarse bajo la mancha de petróleo. China, 20 de julio de 2010. Zhang Liang fue incapaz de resurgir, y se ahogó.

 

9. El mundial de África, Clive Mason / Getty Images

Un seguidor de los Bafana Bafana ondea una bandera de Sudáfrica en los prolegomenos de la inauguración del Mundial de fútbol. Sudáfrica, 9 de Junio de 2010.

 

 

8. El mayor desastre ecológico del planeta, Charlie Riedel / AP Photo

Un pájaro sumido en petróleo en la playa de East Gran Terre, Louisiana. Estados Unidos, 3 de Junio de 2010. El desastre producido en el Golfo de México, donde el crudo emanó durante tres meses, es una de las mayores catástrofes ecológicas de la historia.

7. The Police, Oli Scarff / Getty Images

Policías antidisturbios toman el puente de Westminster para controlar las protestas estudiantiles provocadas por la decisión del gobierno británico de triplicar el precio de las matriculas universitarias. Londres, 9 de Dicimebre de 2010.

 

6. ¿Juego de niños?, Raheb Homavandi / REUTERS

Un soldado italiano de la OTAN hace guardia mientras un niño afgano le apunta con su pistola de juguete desde el interior de la prisión de Herat. Afganistan, 14 de Septiembre de 2010.

5. Puesta de sol en el fin del mundo, Bill Greene / Boston Globe

A las afueras de Puerto Príncipe los cadáveres de las víctimas del terremoto de Haití son apilados en las cunetas. Haití, 15 de Junio de 2010.

 

4. Socavón al centro de la tierra, Casa Presidencial / REUTERS

Enorme agujero de 30 metros de diámetro y más de 60 de profundidad provocado por la tormenta tropical Agatha en Guatemala. El hundimiento se tragó una fábrica de ropa que fue cerrada solamente una hora antes de que se formara el socavón.

3. Chile entre los escombros, Roberto Candia / AP Photo

Un hombre de Pelluhue, a unos 322 kilómetros al sureste de Santiago, muestra una bandera chilena rescatada de los escombros tras las el terremoto. Chile, 28 de Febrero de 2010.

 

2. Luchemos, una vez más. François Mori / AP Photo

Estudiantes se manifiestan en París en contra de la reforma de las pensiones. Francia, 14 de Octubre de 2010.

1. La venganza del toro, Domingo Botan / AP Photo

En la Feria de San Isidro, el torero Julio Aparicio es corneado por un toro que le perfora la garganta. Madrid, 21 de Mayo de 2010.


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Yo… y la Ley Sinde

No contento de compartir titular con un tema de rabiosa actualidad, lo antepongo, lo acentúo espacialmente, lo priorizo cual solípedo refrán. Tal derroche de egocentrismo no es gratuito, me siento y me sé protagonista en esta cuestión, una ley que me concierne porque me legisla como parte implicada, y aunque no fuera así -que mis dudas tengo-, me atañe por legislación contemporánea a mi generación. Pertenezco a la hornada de humanos la cual se desvirgó antes con el P2P que con otros sujetos bípedos. Una generación que ha devorado cultura a través del ordenador y a llegado a contenidos que sin internet como medio serían inalcanzables.

Yo descargo contenido audiovisual, lo hago por inquietud, por necesidad de consumir música y cine. No saco ningún lucro, fuera del puramente intelectual -algo muy discutible-. Lo que hago no es ilegal. Un señor desde Miami, que se llama Alejandro Sanz y se dice “artista”, calificó a los de mi calaña “talibanes de internet”, “señores de la red” que practican “el nuevo fascismo”. Cómo neofascista señorial perteneciente a una milicia integrista de internet y por ende, parte implicada, me debo en la obligación de exponer mis puntos de vista desde la facultad que me otorga mi computadora fascista, mi trono del Ikea y mi pijama de cuadros.

La propiedad intelectual y la Ley Sinde.

 

Es de perogrullo que un creador debería vivir de su obra, o en cualquier caso, tener la posibilidad de vivir de ella. A día de hoy, 25 de Diciembre, los creadores no se alimentan de piedras y necesitan obtener beneficios para seguir en su oficio. Hasta la aparición de internet, el intercambio de contenido audiovisual entre personas, es decir pasarle un casette a un amigo o grabarle un VHS a un familiar, era tan irrisorio que no se podía hablar de perjuicio a la industria. Con la llegada del P2P, el streaming y la descarga directa el intercambio se empezó a producir a gran escala. Todas las actividades en este sentido se rigen bajo una Ley de Propiedad Intelectual de finales de los 80, y por tanto no contemplan todas estas acciones.

El problema de la Ley Sinde –una ley a petición de EEUU– es que es ambigua y confusa, no legisla nada acerca de la propiedad intelectual, sólo contempla el cierre de webs que infrinjan dicha propiedad. ¿Y cuales son esas páginas webs? Pues nadie lo sabe, el texto no especifica si son las páginas de enlaces, o las páginas de almacenamiento. Ni enlazar es delito, ni almacenar contenido tampoco. La Ley Sinde propone una comisión administrativa, formada por no-se-sabe-quien, que decidirá que webs deben cerrarse y cuales no, bajo unos criterios tampoco expuestos. Supongo que la comisión estará compuesta por una parte de los implicados, los que supuestamente se ven perjudicados, es decir, la industria cultural; por consiguiente será una comisión administrativa parcial. Esto es alarmante, esto no es justo, esto no es democrático.

Esos son los medios  de la Ley Sinde, ¿cuál es el fin? El fin no es otro que capar las webs que proporcionan enlaces o almacenan contenido audiovisual que no es suyo y que se lucran por ello. Esto es una realidad, la mayoría de páginas a través de las cuales accedemos a películas o música se llenan los bolsillos a través de la publicidad, y esto a la industria cultural le parece insostenible. Tienen razón. Unos cuantos, que no somos todos los que bajamos contenidos, son, repito, unos cuantos se llevan los beneficios del consumo cultural en internet. O al menos una parte del beneficio, porque unos de los actores que nunca se nombran en este teatro son las operadoras de ADSL, que se llevan con sus tarifas estratosféricas la mayor parte del pastel.

Los nuevos hábitos de consumo.

 

Pero, a pesar de lo que creen industria y ministerio, el problema no se soluciona cerrando webs. Primero porque no se le puede poner puertas al campo y segundo porque ya son muchos millones de personas los que estámos acostumbrados a una forma de consumo, y no hablo de no pagar, hablo de hábitos. De poder consumir una película al instante desde tu casa, de poder ver el nuevo capítulo de una serie el día de su estreno en EEUU, de poder escuchar un disco, dos discos, tres discos en una tarde sin necesidad de gastarte 60 euros. Esos son los nuevos hábitos de consumo y, guste o no, esto actualmente sólo lo ofrecen las webs que quieren cerrar. La industria debe cambiar sus ventanas de exhibición y distribución para poder ofrecer esto de forma legal, debe adaptarse a la sociedad y no cambiar los hábitos de la sociedad.

Huelga decir que esto no es una utopía, es una realidad en muchos países. Webs como la norteamericana Netflix ofrecen legalmente películas en streaming en calidad DVD para consumir desde tu casa, pagas unos 6 euros al mes y puedes ver todas las películas y series que quieras. En España no hay ninguna gran web que pueda ofrecer eso, apenas hay portales de streaming -y con catálogos raquíticos-, existe por ejemplo Filmin que tienen películas de autor e independiente, un catálogo de solo 500 títulos, y con un precio que no es tan asequible como Netflix (en Filmin una película en streaming cuesta entre 2 y 3 euros), aún así una iniciativa pionera y de la que tomar ejemplo. Respecto a la música, en España hay programas como Spotify que te permite escuchar música gratis a cambio de publicidad, o por una cuota sin publicidad.

Éste es el ejemplo que debe seguir la industria cultural, ofrecer digamos “legalmente” el contenido que ahora podemos consumir “alegalmente”. Ofrecer películas, música y libros gratis, a cambio de publicidad o suscripciones, o a precios que no sean privativos y no obliguen al consumidor, como ocurre ahora, a descargar contenido de páginas “piratas” con el fin de llegar a un acuerdo entre sus necesidades y su bolsillo. Hasta el momento en que la industria cultural no de este salto y se adapte al siglo XXI, no se pueden hacer leyes como la que nos ocupa. O hay alternativa de consumo o seguimos como hasta ahora, porque unos pocos no pueden decidir los hábitos de toda una sociedad, por mucho que le pese a Sinde, EEUU, la SGAE y a un señor de Miami.

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Mr Fog el azote del Partido Popular

Desde la última remodelación de Gobierno el Presidente de Gobierno Alfredo Pérez Rubalcaba aparece día sí, día también, en todos los telediarios tanto es así que he tenido que consultar si Zapatero seguía siendo nuestro Presidente o por el contrario se había ido y Rubalcaba había tapado la buena nueva con una cortina de humo. Y es que creo que ya va siendo hora de que se digan las cosas claras, Rubalcaba no es Ministro de Interior y Vicepresidente Primero, eso es lo que nos quieren hacer creer desde los mass media, Alfredo es otra cosa, es un especialista en humo (y en cortinas), es un superhéroe capaz de enmascarar cualquier noticia que desee, es el Señor Niebla o Mr Fog que en inglés siempre queda mejor.

Rubalcaba intentando desorientar con niebla a la gaviota del PP

En el Partido Popular, que no se chupan el dedo, lo saben y por eso no paran de intentar disipar la niebla que constantemente produce Mr Fog. El último buen español que ha emprendido la honorable empresa de abrir los ojos a los ciudadanos ha sido Esteban González Pons. El Vicesecretario de Comunicación del PP ha salido a luz para decir que la Operación Galgo es una cortina de humo para tapar la crisis de los controladores, que en su momento ya advirtieron era una cortina de humo para desviar la atención de la reforma aeroportuaria. Es decir, que Mr Fog ha hecho la más difícil todavía, una cortina de humo para encubrir una cortina de humo.

¿Será también Wikileaks una estrategia de Mr. Fog? ¿Y Lady Gaga es una cortina de humo para tener entretenida a la muchachada? ¡Basta ya de niebla y cortinas de humo! no queremos que se solucione lo de los controladores, ni que se persiga el dopaje en España, el pueblo sólo quiere -cómo quiere el “Partido de los Trabajadores”, antes Partido Popular- que Zapatero comparezca en silencio ante los medios con una camiseta blanca que ponga el número de parados (bien grande y en rojo). Así, y sólo así, se estará diciendo la verdad y no se engañará a la gente con más niebla y más cortinas de humo.

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