Locaicacer

“El mundo tiene grises y, a veces, estar ubicado en los grises es estar ubicado en el sentido común”, así esquivaba respondía Mariano Rajoy -el gris- cuando le preguntaban en Cadena SER sobre la posible modificación de la Ley Antitabaco que este señor, de puro en la boca y pies en la mesa, había sugerido anteriormente. No es una sorpresa para nadie que, en esta campaña electoral, Mariano Rajoy sea ambiguo, silencioso y previsible; ya nos tiene acostumbrados. Su ideología, o al menos la que presume ser su ideología, es la de “centro reformista” la del “sentido común”, una ideología descafeinada, cobarde… desalentadora al fin y al cabo.

En el abanico de partidos y voces que encontramos en la campaña hay desde partidos valientes que proponen medidas concretas fieles a su ideología, como Izquierda Unida, Equo o Anticapitalistas, hasta partidos sin ideología, como UPyD, con el peligro que esto conlleva. En los partidos grandes, amigos de los mercados, el PSOE trata de volver a un mensaje socialdemócrata y de izquierdas que ellos mismos violaron durante la última legislatura y que, por tanto, carece de credibilidad y, por otro lado, el Partido Popular “el partido de centro reformista” cuyos brazos, sin embargo, se alargan hasta la extrema derecha, quiere alejarse de cualquier tipo de ideología para no asustar al electorado e intentar conseguir una más que probable mayoría absoluta que les de carta blanca durante los próximos cuatro años.

Su cacareada ideología del “sentido común” dicta, como no podría ser de otra manera, que cuando gobiernen tienen que “hacer lo-que-hay-que-hacer” y “hacer lo-que-hay-que-hacer” no quiere decir otra cosa que “hacer lo-que-hay-que-hacer”. Lo dejó muy claro el Presidente de Baleares José Ramón Bauzà en un acto de campaña, para regocijo del público presente que ovacionó el despliegue de argumentos del popular.

Detrás hay un programa oculto, por estrategia o por ausencia, que apunta a unos recortes que oscilan entre el tijeretazo y el hachazo. Las claves de las cuentas de Rajoy las ha explicado meridianamente Ignacio Escolar en su blog y esas mismas cifras le han obligado a Mariano Rajoy, en una entrevista publicada hoy por El País, a declarar que su prioridad son las pensiones y que, a partir de ahí, recortará “en todo” llegando incluso a decir que “la dependencia no es viable”, una cuestión gravísima que de afecta al Estado de Bienestar.

Cospedal vaticina huelgas y protestas cuando “Rajoy diga lo que hay que hacer” pero no le importa porque el Partido Popular históricamente no le da importancia a la voz de los ciudadanos en las calles, son numerosas las declaraciones de los populares contra el 15M, la última la senadora del PP por Ciudad Real, Carmen Fúnez, que asegura que “a los indignados no les gusta trabajar”. Otro ejemplo es Esperanza Aguirre que lleva tiempo aplicando el principio del Ministro de Propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, de simplificar a sus enemigos en uno único: “los indignados, los socialistas, los de la ceja, los del 15M, los okupas…”. Detrás de la ambigüedad y la confusión del discurso oficial encontramos un mensaje de radicalismo y descalificación que, aunque asoma, no veremos en todo su esplendor hasta el 21N cuando empecemos a disfrutar de lo votado.

Hasta entonces el Partido Popular y Mariano Rajoy, se ven tan vencedores que no necesitan convencer, así que no lo intentan. Sus recetas más repetidas en campaña son “apretarse el cinturón”, “el sentido común” y “hacer-lo-que-hay-que hacer”, eso sí, siempre “como Dios manda”. Con estas premisas sólo ha sido necesario construir un discurso vacuo y refugiarse en los papeles, como hizo Rajoy en el debate, leyendo cual Borbón, para no meter la pata y revelar algo de “locaicacer”.

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Los ojos que habitamos

Es encomiable cuando los directores, refiriéndome a autores, se desmarcan de “su cine” y se atreven a salirse del patrón que les encasilla. Por ejemplo, disfruté cuando Woody Allen se disfrazó de Hitchcock en Match Point (2005) e incluso cuando Michel Gondry aparcó su trayectoria independiente para realizar la gamberra y comercial The Green Hornet (2010). Muchas veces el resultado no es el deseado, o no encaja con lo que el público espera, entiendo que haya gente que dilapide estas canitas al aire en las filmografías de los directores. Pero, por otro lado, en algunos casos estas excepciones en forma de películas consiguen atraer a un público que normalmente está más alejado o es escéptico ante la forma de hacer cine de un director.

Este puede ser el caso de La piel que habito, si la filmografía de Almodovar fuese un mueble del Ikea, nos encontramos ante la pieza que sobra y no sabemos muy bien dónde encajar. De ahí que sea harto dificil presuponer si esta película gustará tanto a los fieles a Almodovar, como a los reacios a su cine.

En lo puramente cinematográfico, Almodovar tiene entre las manos un guión magnífico que sin embargo se muestra apresurado en mostrar, sin dejar tiempo al reposo que merece la dimensión de lo expuesto. Sacrifica los tiempos en pos de una tensión, que si bien es continua, sería más disfrutable con sosiego y dejando respirar la película. Me quedo con la amarga sensación de haber visto una gran idea desaprovechada por la velocidad a la que pasa. ¿Dónde está el riesgo Almodovar?

El efecto Gordon Willis.

Hace meses en su videoblog, el inefable crítico de cine Carlos Pumares nos relataba exhasperado el que podemos bautizar “efecto Gordon Willis”; Pumares contaba indignado como en diversos festivales el público comenzaba a reirse cuando aparecían los característicos créditos de los films de Woody Allen (letras blancas sobre fondo negro) “Director de fotografía: Gordon Willis y la gente ‘ja, ja, ja’. Lo juro, ¿eh?.”

Lejos de entrar en la veracidad del relato, lo que si es cierto es que muchas veces el público – e incluso la crítica- entra a la sala sugestionado y acarreando un saco de prejuicios acerca de lo que se dispone a ver. Debe resultar incómodo, en este caso, disponerse a ver un nuevo film almodovariano y encontrarse con la menos almodovariana de sus películas. Su marca autoral queda marginada a ciertos detalles sueltos y una magistral, pero insuficiente, escena final.

En la presentación de La piel que habito en Cannes, la película fue muy bien recibida, pero en el transurso de su proyeccón levantó algunas risas inesperadas, cuando fue preguntado por ello, Almodovar negó cualquier indicio de comicidad en la cinta y no entendió el origen de las risas. ¿Efecto Gordon Willis? Ésta situación fue aprovechada por críticos como Carlos Boyero para tumbar la película argumentando que roza el ridículo hasta tal punto que provoca risa.

La semana posterior a su estreno, me dispuse a ver La piel que habito en una centrica sala de cine en Madrid. Minutos antes de que se apagaran las luces me encontraba rodeado de un público que hablaba de las genialidades del cine del director manchego. Estábamos, por tanto, ante un público entregado, con la ovación entre las manos antes de comenzar. En momentos puntuales de la película, momentos muy dramáticos en los que el argumento hacía malabarismos para no caer de la fina cuerda de la verosimilitud, cierta parte del público reaccionó con risas. ¿Tenía razón Boyero y la película cae en un ridículo que provoca carcajadas? Podría tenerla si no fuera porque este público no reaccionó con risas frente a lo inverosimil, sus carcajadas eran de gozo, recreándose en el genial humor de Almodovar que en este caso no existía, o al menos no era voluntario, y así lo manifestaban al final de la proyección poniéndo énfasis en esos momentos de humor… digamos, fantasma.

En este punto, y desestimando la pobre crítica de Boyero que tiene ecos de rencilla personal, sólo hay dos teorías que expliquen lo ocurrido: o los autores no saben desencasillarse de su estilo de cine y aflora de forma subconsciente siempre aquel cine por el cual se les conoce (Almodovar y la comedia), o bien, el público muchas veces se predispone en su butaca sugestionado e independientemente de lo que vea la reacción es la misma.

Haciendo un ejercicio de imaginación, me pregunto que pasaría si La piel que habito se visionara desconociendo su autoría, a lo mejor en ese caso nuestra respuesta ante la película sería mas sincera y libre y si así fuera quizá el problema se halla en los ojos que habitamos.

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Mayo del 11, nuestra Primavera

Cuando inicié este blog hace varios años lo hice con la intención de que sirviera de contenedor para esas ideas, pensamientos, reflexiones que normalmente me inundan y siento la necesidad de compartir. Desde el primer día tuve claro cual sería la imagen que encabezaría “Enciende la luz”: La libertad guiando al pueblo de  Eugène Delacroix.

El lienzo representa una escena del 28 de julio de 1830 en la que el pueblo de París levantó barricadas. El rey Carlos X de Francia había suprimido el parlamento por decreto y tenía la intención de restringir la libertad de prensa. Los disturbios iniciales se convirtieron en un levantamiento que desembocó en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales. No existió un único cabecilla. Por eso Delacroix representa a la Libertad como guía que conduce al pueblo. Tampoco está representada de una forma abstracta, sino que es una figura alegórica muy sensual y real.

El espectador sólo tiene dos posibilidades, el unirse a la masa, o el ser arrasado por ella. El pueblo es la unión de clases: se representa al burgués con su sombrero de copa y empuñando el fusil, al lado un andrajoso y un herido que pide clemencia a Francia. Al fondo aparecen brumas y humos de la batalla que diluyen un barrio francés bastante realista. A los pies de la Libertad un moribundo la mira fijamente indicándonos que ha valido la pena morir por ella.

La libertad guiando al pueblo – Wikipedia

En España desde hace muchos años -y desde que estalló la crisis de manera más evidente- la Democracia y el Estado del Bienestar ha sufrido una devaluación progresiva que ha desembocado en la situación actual. Lo enfoco desde el punto de vista de mi generación que ha nacido en Democracia, no ha vivido el Mayo del 68, ni ha sufrido una dictadura, tampoco hemos estado en la Transición, ni por supuesto hemos votado la Constitución. Hemos tenido que sufrir que los medios de comunicación y la sociedad nos tache de poco comprometidos, de acomodados, incluso se ha dicho que somos la Generación Ni-Ni.

Lo cierto es que en España hay un 45% de paro juvenil, el trabajo que hay es precario y los más afortunados sólo pueden aspirar a ser mileuristas. La vivienda es un lujo inaccesible y la educación se está supeditando a los mercados mediante la privatización y la Declaración de Bolonia. Hace unas semanas el FMI declaró que los jóvenes españoles éramos una generación perdida. Hoy el director del FMI está en la cárcel y los jóvenes en la calle.

Stephene Hessel en su planfeto ¡Indignaos! llamaba a los jóvenes a indignarse, que es el primer paso en todo proceso de cambio. La juventud española recogió el testigo de grandes personalidades como Hessel o Ramón Sampedro y el 15M miles de jóvenes -y no tan jóvenes- salieron a la calle para mostrar su indignación. Una manifestación que fue un éxito indiscutible en todo el país y que desde el punto de vista sociológico fue un acontecimiento histórico por la cantidad de personas que fueron movilizadas por las Redes Sociales, sin partidos políticos, sin sindicatos y sin líderes. Ignorados por los grandes medios el siguiente paso fue la reacción y de manera espontánea cientos de jóvenes decidieron acampar en Sol. Fueron desalojados aquella noche, pero la Revolución estaba siendo twitteada (#Spanishrevolution) y al día siguiente se multiplicaron los indignados en la Plaza. Así, una semana después, día tras día miles de ciudadanos han tomado las plazas: Málaga, Barcelona, Granada, Valencia, Santiago… y por supuesto Sol epicentro del movimiento.

Hoy, domingo de elecciones, cabe recordar que este movimiento no promueve el absentismo, este movmiento es profundamente demócrata y promueve el voto, pero no a PP ni a PSOE, es necesario luchar contra la Partitocracia. A través de asambleas se discute en la calle de política, educación, cultura, medioambiete… los ciudadanos están dando una lección a unos políticos acomodados que, como en el cuadro de Delacroix, sólo tienen dos opciones unirse o ser arrastrados por la masas. Recordemos que unirse no significa pasear el falso talante como Zapatero y pedir “sensibilidad”, significa escuchar al pueblo y tomar medidas que dignifiquen esta Democracia vacía. En la calle cada día hay mas ciudadanos pidiendo que se les escuche, que la Democracia vuelva a su concepto original: que beneficie a la sociedad y no a los mercados. El movimiento 15M, la spanishrevolution, está siendo además un ejemplo mundial por sus formas: no hay líderes, es horizontal, sin banderas, sin partidos, luchando por el bien común, rechazando la violencia y protestando con pacifismo.

Ahora mismo estamos haciendo Historia y si finalmente no conseguimos nada podremos contar orgullosos que luchamos para intentarlo, que la juventud española fue en 2011 un referente y un ejemplo para el mundo. Pero no sólo contaremos que luchamos y lo intentamos, contaremos que lo conseguimos. Por eso hay que seguir tomando la plaza, para que nos escuchen. Somos más y lo estamos demostrando. ¡Indignados! ¡Ésta es nuestra Primavera!

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Es hora de demostrar quién manda

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La democracia sale carísima

Viñeta de Manel Fontdevila en Público (21/01/11)

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Las 10 mejores películas de 2010

Cierro 2010 con la lista de las 10 mejores películas del año, un año bastante flojo en general con apenas un puñado de films que merezcan la pena. Son las películas estrenadas en 2010 en salas comerciales.

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10. You will met a tall dark stranger (Conocerás al hombre de tus sueños) Woody Allen

Ey, Woody, otra vez tú

Todos los años en la cita anual con el nuevo film del genio de Manhattan, la pregunta es la misma: ¿será una obra maestra o una más? En esta ocasión es una más, pero la cuestión es que la “mediocridad” de Allen (si es que se puede llamar así) supera a la mayoría de películas del año. Esta vez nos trae una película coral donde la ligereza del tono contrasta con lo profundo del mensaje: sólo los tontos son felices.

“Woody Allen divierte. (…) otro recital de inteligencia y lucidez (…) comprensión de todos los anhelos, miedos, miserias, engaños y grandezas de la condición humana.” (Carlos Boyero: Diario El País)

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9. Scott Pilgrim VS The World, Edgar Wright

La comedia romántica 2.0

La apuesta es la siguiente: Michael Cera encarna a un freak que se enamora de una chica y para conquistarla tiene que luchar a ritmo de videojuego contra sus siete malvados ex-novios orquestados por Jason Schwartzman. Edgar Wright sabe combinar a la perfección la estética de cómic, el punk-rock, los videojuegos, el humor irreverente… y el resultado es un éxito rotundo. Aplaudida por la crítica, sin embargo, un fracaso en taquilla.


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8. Elisa K, Judith Colell y Jordi Cadena

Lección de cine

Elisa, es una niña de 11 años a la que le sucede algo terrible que quedará en el olvido hasta que 14 años después recuerda lo ocurrido. Y con este guión dos realizadores nos traen un ejercicio de estilo espectacular: en una primera parte nos cuenta el pasado con necesario blanco y negro, planos largos y estáticos que contrastan con una segunda parte en la que el color, la cámara al hombro y el nervio se adueñan del film.

“Cadena y Colell cuentan la historia con un pudor extraordinario, un uso magistral de la elipsis y un cuidado extremo de la puesta en escena (…) es un ejemplo magnífico de cine de autor moderno” Puntuación: **** (sobre 5)” (M. Torreiro: Fotogramas)

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7. Toy Story 3, Lee Unkrich

Juguete maestro

Pixar, esa fábrica de sueños (y de buenas películas) que se sacó de la manga Steve Jobs (CEO de Apple) no deja de sorprendernos. Esta vez cierra la triología de su buque insignia Toy Story. Un espléndido guión, con personajes esenciales y un sentido del ritmo y la acción espectacular. Pixar no deja de dar motivos para que una película de animación sea nomidada en los Oscar a mejor película, he aquí una obra maesta.

“El fantasioso universo de Pixar se apropia aquí de la pegada emocional de una obra de Tennessee Williams (…) una serie de trepidantes secuencias de acción convierten la película en una especie de versión cartoon de ‘La gran evasión’ (…) Puntuación: ***** (sobre 5)” (Nando Salvá: Diario El Periódico)

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6. Bon Appétit, David Pinillos

Bittersweet film

Un cocinero bilbaíno (Unax Ugalde) se traslada a Zurich para trabajar en un reputado restaurante y dar un paso más en su trayectoria. En este contexto  se plantea una telaraña amorosa que recuerda a “El apartamento” de Wilder, pero que se desarrolla por un camino dispar. Con un ritmo ágil, se desenvuelve con una naturalidad sorprendente, la trama discurre en su tiempo, sin prisas y deja disfrutar tanto de la amalgama de idiomas como del camino psicológico y físico que recorren los personajes. Una historia personal, atípica y a la misma vez universal. Una coproducción europea atípica en España. Una muy buena ópera prima, con un final idóneo donde la música de Sigur Ros pone la guinda al pastel.

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5. Buried (Enterrado), Rodrigo Cortés

El milagro es español

93 minutos en un ataúd. La película más atípica y arriesgada del año que ha arrasado por todo el mundo es española, la firma Rodrigo Cortés y los dos motivos de su éxito son tan viejos como el propio cine: un buen guión y una buena dirección. El guión de Chris Sparling llevaba años rodando por Hollywood con muy buenas referencias pero sin nadie que se atreviese a rodarlo, consigue mantenerte en tensión todo el film, con giros de guión muy creíbles pero le falta valentía a la hora de posicionarse y mandar algún tipo de mensaje. En cuanto a la dirección Cortés ofrece un recital de recursos cinematográficos y demuestra todo lo que se puede hacer en un espacio tan minúsculo, quizá le falta algo de sosiego (supongo que por no querer aburrir) y le sobra música que enfatiza demasiado las acciones. Hitchcockiana hasta en los títulos de crédito.

“Un ejercicio de talento cinematográfico que asombraría al propio Hitchcock (…) con un sarcasmo trágico y un punto exagerado que resulta tan entretenido y visual como una carga de indios en un western. (…) Reinolds realiza un trabajo sobrehumano (…) Puntuación: **** (sobre 5)” (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

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4. The Ghost Writer (El escritor), Roman Polanski

El artesano del cine

Dice Roger Ebert, crítico americano, que Polanski recuerda a los directores del pasado que destacaban por su artesanía y no por sus trucos. Aquí lo vuelve a demostrar, nos ofrece un thriller político tan bien realizado, tan perfecto que parece fácil. Con una trama enrevesada y perturbadora que sin embargo no es lo más destacable del film ya que la factura general releva este aspecto a un segundo plano. Es un cine clásico, redondo, para sentarte y disfrutar, una de esas películas que sin ser ruidosas te recuerda aquello de “que grande es el cine”.

“Un ‘thriller’ de aire ‘hichcockiano’ con el declarado empeño de no molestar. Con pulso, pero sin alardes, (…) tan efectiva como, fuera pretensiones, bien hilada”. (Luis Martínez: Diario El Mundo)

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3. Balada triste de trompeta, Alex de la Iglesia

Maldita España bastarda

Seguramente la película más polarizada -y polarizadora- del año. O la amas o la odias, o te parece una obra de arte o te parece un despropósito. A mi me enamoró. Alex de la Iglesia nos trae un retrato brutal de las dos Españas, un film sesgado y personal, en el cual dos payasos se disputan el amor de una trapecista.

La película comienza con un epílogo en la Guerra Civil, donde un indisciplinado batallón republicano recluta a los payasos de un circo para combatir. Se produce excesiva escena de acción que concluye con uno de los payasos arrestados (Santiago Segura), el hijo de este va a visitarlo a la carcel dónde se produce un diálogo clave “Tú, hijo mío, no podrás ser payaso tonto, te han robado la infancia, tendrás que ser payaso triste: ¡venganza! ¡venganza!” Y es ahí donde se configura Javier el payaso triste que encarna a una España robada, que no fue, y que no le quedó mas que el deseo de venganza.

Tras unos magistrales títulos de crédito que resumen la dictadura,  los dos payasos – las dos españas- luchan por el amor de la trapecista (que simboliza a la propia España). Flojea en la continuidad del guión que no sabe hilar un recital de secuencias excesivas y brutales,  donde se combina el humor con las armas de fuego y en el que hay diálogos antológicos como cuando el payaso triste se encuentra al comando etarra tras el atentado de Carrero Blanco y les pregunta “¿y vosotros de que circo habéis salido?”

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2. Shutter Island, Martin Scorsese

No diga maestro, diga Scorsese

¿Por qué ha hecho tan poco ruido esta película? ¿Por qué no está en las quinielas de todos los premios? ¿Es que Scorsese nos tiene mal acostumbrados? Auténtica obra maestra de Martin Scorsese dónde todo funciona, desde el guión hasta la magnífica interpretación de Leonardo Di Caprio.

La película nos encierra en una isla y nos adentra en la cabeza de Teddy Daniels, un agente federal que llega a la isla/prisión/manicomio para investigar una desaparición, en un viaje trepidante donde nada es lo que parece y donde la tensión psicológica se adueña del film.

Esta tavesía por los fantasmas de Di Caprio recuerda mucho a la sobrevalorada Origen (Inception, Nolan), con la diferencia de que Scorsese imparte magisterio a la hora de rodar los sueños convirtiéndolos en un espectáculo visual y surrealista que deja en muy mal lugar a los efectistas y tramposos sueños que formula Nolan.

“Tiene uno de los guiones más sorprendentes que se recuerdan (…) Magnífica interpretación de DiCaprio (…) La mezcla de terror gótico con lujosa serie B y con terrible drama semioculto es brutal” (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

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1. The social network (La red social), David Fincher

Una tragedia griega. Me gusta.

En teoría el film trata sobre el nacimiento del Facebook, sobre su fundador Mark Zuckenberg, en teoría… En la praxis el guionista Aaron Sorkin, no ha escrito  “una peli sobre el facebook” ha escrito una obra shakespiriana, una obra sobre el bien y el mal -como conceptos no absolutos-, sobre la amistad, el amor, la traición… esto es una tragedia griega.

Y por si el mejor guión del año no bastase para encumbrar a este clásico instantáneo, da la casualidad que en la dirección está uno de los virtuosos del cine actual: David Fincher. El proclamado por la crítica como sucesor de Coppola realiza con espectacular habilidad controlando los rítmos y los compases de una manera casi excitante. Utiliza el tiempo narrativo para mostrar puntos de vista, contextos y personajes. Hay que destacar también la mejor banda sonora del año compuesta por Trent Reznor y las grandes actuaciones encabezadas por Jesse Eisenberg.

La red social se sirve del cine clásico para definir una época, una generación, tanto social por el retrato que configura, como cinematográfica por volver a demostrar cuales son los elementos para hacer auténtico cine.

“Estamos delante de una obra maestra o, si se prefiere, de una de las películas más estimulantes de los últimos años. Fincher hace algo más que narrar una historia de nuestros días al ritmo casi perfecto que envenena el guión de Aaron Sorkin.” (Luis Martínez: Diario El Mundo)

“Es más que la película del año: ‘The Social Network’ también define la década (…) una moderna ‘Rashomon’ que te tendrá clavado a la butaca (…) Puntuación: **** (sobre 4)” (Peter Travers: Rolling Stone)

“Un clásico instantáneo (…) Fincher se rinde a la maestría del guión (…) En términos de pirotecnia técnica es la película más modesta que ha hecho. Quizá por eso mismo, tal vez sea la mejor. (…) Puntuación: ***** (sobre 5)” (Nando Salvá: Cinemanía)

“Si hubiera justicia, La red social, sería la película que más ‘oscars’ se llevaría en la próxima edición. Nolan pone en ese tapete la efectista Origen y Fincher saca su jugada: en cualquier esquina del siglo XXI hay tragedias griegas que contar. Coppola la habrá visto emocionado, levantando el dedo para señalar a su sucesor. Nolan, aprende.” (Gregorio Belinchón: El País)

 

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Las 10 mejores fotografías de 2010

Bajo una amplia diversidad de criterios: estéticos, contenido implícito, explícito, instantaneidad, unicidad… Estas son bajo mi punto de vista las diez mejores fotografías de este año que acaba.

Nota: Todas están sacadas de la galería “The Big Picture” que ha recogido las instantáneas mas importantes del 2010 y que puedes ver íntegras aquí, aquí y aquí.

10. Tragedia en el petróleo, Jiang Hee / Greenpeace / REUTERS

En el mar cubierto por una gruesa capa de petróleo, dos bomberos chinos, Zheng Zhanhong (centro) y Han Xiaoxiong (superior derecha) intentan rescatar a su compañero Zhang Liang (sólo la mano visible) de ahogarse bajo la mancha de petróleo. China, 20 de julio de 2010. Zhang Liang fue incapaz de resurgir, y se ahogó.

 

9. El mundial de África, Clive Mason / Getty Images

Un seguidor de los Bafana Bafana ondea una bandera de Sudáfrica en los prolegomenos de la inauguración del Mundial de fútbol. Sudáfrica, 9 de Junio de 2010.

 

 

8. El mayor desastre ecológico del planeta, Charlie Riedel / AP Photo

Un pájaro sumido en petróleo en la playa de East Gran Terre, Louisiana. Estados Unidos, 3 de Junio de 2010. El desastre producido en el Golfo de México, donde el crudo emanó durante tres meses, es una de las mayores catástrofes ecológicas de la historia.

7. The Police, Oli Scarff / Getty Images

Policías antidisturbios toman el puente de Westminster para controlar las protestas estudiantiles provocadas por la decisión del gobierno británico de triplicar el precio de las matriculas universitarias. Londres, 9 de Dicimebre de 2010.

 

6. ¿Juego de niños?, Raheb Homavandi / REUTERS

Un soldado italiano de la OTAN hace guardia mientras un niño afgano le apunta con su pistola de juguete desde el interior de la prisión de Herat. Afganistan, 14 de Septiembre de 2010.

5. Puesta de sol en el fin del mundo, Bill Greene / Boston Globe

A las afueras de Puerto Príncipe los cadáveres de las víctimas del terremoto de Haití son apilados en las cunetas. Haití, 15 de Junio de 2010.

 

4. Socavón al centro de la tierra, Casa Presidencial / REUTERS

Enorme agujero de 30 metros de diámetro y más de 60 de profundidad provocado por la tormenta tropical Agatha en Guatemala. El hundimiento se tragó una fábrica de ropa que fue cerrada solamente una hora antes de que se formara el socavón.

3. Chile entre los escombros, Roberto Candia / AP Photo

Un hombre de Pelluhue, a unos 322 kilómetros al sureste de Santiago, muestra una bandera chilena rescatada de los escombros tras las el terremoto. Chile, 28 de Febrero de 2010.

 

2. Luchemos, una vez más. François Mori / AP Photo

Estudiantes se manifiestan en París en contra de la reforma de las pensiones. Francia, 14 de Octubre de 2010.

1. La venganza del toro, Domingo Botan / AP Photo

En la Feria de San Isidro, el torero Julio Aparicio es corneado por un toro que le perfora la garganta. Madrid, 21 de Mayo de 2010.


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